“También somos tránsito”

26 de octubre 2017 Marcela Espíndola
 
Flyer_curso_virtual_bicicleta_mail para redes

La Agencia Nacional de Seguridad Vial – en conjunto con la Asociación de Ciclistas Urbanos (ACU) y Ciclofamilia – desarrollarán el 1er Curso Virtual Nacional “También somos tránsito” destinado a toda la ciudadanía que esté interesada en formarse sobre la conducción responsable de la bicicleta. La inscripción está abierta desde el 16 y hasta el 30 de octubre.

Asistimos a un verdadero auge de la movilidad en bicicleta en todas las ciudades del país. Según datos de un informe del Banco Interamericano de Desarrollo en la ciudad de Rosario el 5% de los viajes totales se realizan en bicicleta, mientras que en Buenos Aires y Córdoba esa cantidad ronda el 3%.

Si bien la bicicleta es muy sencilla de conducir, segura para su conductor y para los
demás, los desafíos de circular con seguridad por el tránsito requieren de ciclistas
informados, hábiles y responsables. Y requiere también de capacitaciones que aborden situaciones específicas de la bicicleta en el tránsito pensadas por y para ciclistas.

Este primer curso de capacitación de nivel nacional en conducción segura de la bicicleta, se propone enriquecer la experiencia del pedaleo, aumentar la seguridad de los ciclistas en los ambientes viales y capacitarlos en las responsabilidades que tienen como conductores en el tránsito. Se abordarán temas como la equidad vial, la convivencia en el espacio público, movilidad sustentable, la bicicleta en el tránsito y normativa vigente.

Destinatarios
Toda persona mayor de 16 años que quiera inscribirse adquirirá contenidos prácticos y útiles para enfrentar los desafíos de circular en bicicleta por el tránsito de manera segura y reflexiva.

Modalidad
La capacitación se desarrollará desde la plataforma de educación a distancia de la Agencia Nacional de Seguridad Vial. El curso tendrá una instancia final de evaluación consistente en un cuestionario de opciones múltiples. Quienes aprueben el curso obtendrán un certificado emitido por la ANSV de validez nacional.

Para inscribirse al curso ingrese aquí

Contactos para prensa:
Lic. Néstor Sebastián 011 15-5116-4112
Lic. Fernando Rinaldi 011 15-5634-9698

Por una Argentina en Bici*

5 de septiembre 2017 Fernando Rinaldi
 

 

Bienvenida
Bienvenida

¿Qué hay que hacer para que las calles, rutas y avenidas se llenen de bicicletas?  ¿Cómo lograr un tránsito pacificado y más seguro para todos? ¿Cómo hacer para que la movilidad sea un derecho al que la ciudadanía acceda en igualdad de condiciones? La respuesta a estas preguntas tiene muchísimas dimensiones. Unos dirán que lo central es la infraestructura ciclista, otros que se trata de potenciar el transporte público y la intermodalidad, inclusive algunos podrán decir que se trata esencialmente de lograr un cambio cultural en la forma de ver a la bicicleta en la ciudad. Todas estas respuestas son correctas pero para pasar del tablero a la realidad, de la intención a la calle, existe una condición necesaria: la participación de los ciclistas. Es necesario que los verdaderos usuarios de la bici sean consultados y participen en la elaboración de las políticas que los afectan. Que demanden y exigan el lugar que les corresponde por ser parte del ambiente vial. La participación de los ciclistas y sus organizaciones es la mejor forma de no “tirar la plata” pública en infraestructura inútil y es también la única garantía para que la movilidad en bicicleta no sea una moda de las grandes ciudades y se constituya en una parte central de las políticas de transporte del país.

En la Argentina hay muchísimas organizaciones que se movilizan para fomentar el uso de la bicicleta con el objetivo de lograr calles más seguras y ciudades y pueblos más saludables. El hecho que hayan logrado encontrarse en Córdoba el 8 y 9 de octubre de 2016 para construir una organización federal llamada Argentina en Bici y que vuelvan a hacerlo el 9 y 10 de setiembre en Santa Fe es histórico para todos aquellos que estamos involucrados en el mundo de la bicicleta. Pero ¿Quiénes son? ¿De dónde vienen? ¿Que piden?

Pedaleando el federalismo

Sesionando
Sesionando

Todo comenzó en el último Foro Mundial de la Bicicleta en Santiago de Chile. Un grupo de organizaciones argentinas se habían dado cita en Chile para empezar a conocerse. Después de Santiago, el estado de ánimo empezó a tomar estado organizativo a partir del trabajo conjunto y un uso inteligente de las redes sociales. Se realizaron dos encuentros virtuales previos donde los 25 grupos y organizaciones enredadas, provenientes de 12 provincias y CABA, discutieron qué querían hacer y cómo lo querían hacer. Allí surgió la idea de viralizar consignas comunes en las actividades locales para el día mundial sin auto y la necesidad de encontrarse en Córdoba el 8 y 9 octubre, para seguir generando lazos de confianza. ¿Por qué Córdoba? Además de las ventajas geográficas que ofrece La Docta y su relativamente fácil acceso desde cualquier punto del país, las organizaciones cordobesas, Bicurbanos y El Taller de Ciclomecánica Popular de Suipacha aceptaron el desafío de ser anfitriones; tarea que realizaron de manera eficaz ya que consiguieron el Club Municipal para sesionar y alojar a los viajeros y una declaración de interés de la actividad por parte de la municipalidad cordobesa.

Los representantes de 16 organizaciones intercambiaron experiencias, discutieron formas de organización y elaboraron una serie de temas prioritarios y comunes que afectan a los ciclistas argentinos en un agitado fin de semana. Una característica de los participantes fue la gran diversidad de profesiones, edades, saberes y contextos geográficos, que favoreció una verdadera perspectiva federal en el abordaje de los temas, junto a la pasión puesta en la tarea. En un clima democrático y de discusión franca, se abordaron temas como la necesidad de reformular la actual ley de tránsito para que defina mejor las particularidades de la bicicleta, se convierta en una regulación favorable a los ciclistas y garantice el derecho a la movilidad; cómo impulsar la bicicleta en la escuela; el fomento al cicloturismo y cómo sensibilizar y explicar las necesidades de los ciclistas a los medios de comunicación.

Bicimovilización
Bicimovilización

También se discutió sobre qué tipo de infraestructura es necesaria para la bici, se habló inclusive de un Observatorio que evalúe la calidad de las mismas y hasta no se olvidó la cuestión de incorporar las problemáticas de quienes trabajan con la bicicleta, como los mensajeros y los trabajadores de los delivery. La calidad de los debates, que apenas presentamos en este injusto resumen, demostró la madurez y solvencia de los grupos presentes. Pero lo más importante fue la puesta de manifiesto de una firme voluntad por parte de estas organizaciones a participar e incidir en los debates públicos sobre movilidad.  

Muchos fueron los saludos y aportes de organizaciones de Latinoamérica, como los del reconocido biciactivista chileno Ricardo Jerez Aura y de la Unión de Ciclistas del Brasil. Mariana Salvador, representante de Santa Fe en Bici y elegida vocera de la organización destacó las fortalezas de Argentina en Bici, “tenemos objetivos claros, el involucramiento de muchos colectivos/organizaciones y personas, mucha experiencia a nivel local y una visión transdiciplinaria en la conformación de la organización. Ahora queremos articular con los gobiernos para tener un espacio en la toma de decisiones, como así también con los organismos que tengan una responsabilidad en el tema: instituciones educativas, empresas privadas, fortaleciendo lo local a partir del trabajo en conjunto”.

Bicimovilización cordobesa  

El encuentro, como era de esperarse, incluyó una festiva bicimovilización, con cerca de cien ciclistas, que unió la sede de los Talleres de Ciclomecánica Popular de Suipacha y La Luna con el centro cordobés. Los talleres de Ciclomecánica Popular son espacios autogestionados donde las personas intercambian de manera libre piezas y saberes sobre bicicletas, como repararlas y cómo aprovechar partes en desuso. Tomás Di Tomasso, integrante del taller de Suipacha nos contó que la visita de la bicimovilización fortaleció la labor cotidiana del taller en el barrio; “estuvimos felices por participar en este encuentro nacional, donde no solo la diversidad geográfica es importante, sino también la inclusión de proyectos diversos. El milagro de la redacción colectiva de un documento como punto de partida, dejando de lado egos, durezas y exigencias, es esperanzador para la raza humana bicicletista”.

Suipacha

Suipacha

Adrián Cena, miembro fundador de la agrupación Biciurbanos y Director Centro de Capacitación de Transporte y Tránsito – Movilidad Sustentable en la Municipalidad de Córdoba recalcó lo que significó el encuentro para el biciactivismo cordobés. “El accionar constante de la ciudadanía organizada en grupos como Biciurbanos ha hecho que el Estado esté permanentemente interpelado y sean tenidos en cuenta los reclamos y propuestas de los ciclistas cordobeses. El encuentro de las organizaciones que forman Argentina en Bici nos va a servir a nivel local para consolidar la bicicleta como una herramienta de transformación social que no se agota en la movilidad. Hay que cambiar la cultura de raíz, no se trata solo de cambiar autos por bicicletas sino hacer ciudades más humanas y en eso el aporte de Argentina en Bici va a ser fundamental” señaló.

Hacia el futuro los objetivos son claros. Fortalecer los lazos entre las organizaciones, avanzar en una forma de funcionamiento democrática y representativa de las realidades ciclistas locales, trabajar en comisiones temas específicos y seguir sumando más grupos del país. Mariana Salvador señala que la prioridad de Argentina en Bici será el reconocimiento del derecho a la movilidad como requisito para el resguardo de derecho fundamentales como la vida y la integridad física. Es decir; evitar la muerte de cualquier persona en el espacio vial y permitir su existencia en igualdad de condiciones”. Menuda tarea la que se propusieron las organizaciones que conforman este espacio ciclista, sobre todo porque está basada en el compromiso, la militancia y la vocación de hacer mejores calles con y para los ciclistas y peatones de todas las edades, géneros y condiciones.

Todos
Todos

Presentes en Córdoba

Anda la bici (Salta) –A Rodar Rosario Cicloturismo (Rosario) – Asociación de Ciclistas Urbanos (C.A.B.A.) – Bicicletas por la vida (Bariloche) – Bicicultura Funes (Santa Fe) – Biciurbanos (Córdoba) – Ciclofamilia (Buenos Aires) – Ciclistas Urbanos Confluencia (Cipolletti-Neuquén) – Mujeres Bici-bles (Salta) – Ramirez Pedalea (Entre Ríos) – Rosario en Bici (Santa Fe) – Santa Fe en Bici (Santa Fe) – Taller Popular de Ciclomecánica de Río Ceballos (Córdoba) – Taller Popular de Ciclomecánica Suipacha (Córdoba) – Taller Popular de Ciclomecánica “La Luna” – Tres Arroyos Movilidad Sostenible (Tres Arroyos) – Viking Bike Academy (Buenos Aires)

* Un versión de esta nota la publicamos en la revista Ciclismo XXI de noviembre de 2016

Ciclofamilia participará del Primer Foro Argentino de la Bicicleta

15 de agosto 2017 Marcela Espíndola
 

SANTA FE

Argentina en Bici – red integrada por más de 30 organizaciones que trabajan a favor de la movilidad sostenible en todo el país – organiza el Primer Foro Argentino de la Bicicleta (FAB) .

El evento que nace de la ciudadanía, para la ciudadanía, está previsto para los días 7 y 8 de setiembre, donde personas con formación académica nacionales e internacionales, ciudadanxs y organizaciones relacionadas a la bicicleta, expondrán sobre ciclismo urbano y temas que les son transversales (género, urbanismo, infraestructura, comunicación, seguridad vial, salud, medio ambiente, inclusión, etc).

El Foro Nacional de la Bicicleta se inspira en el Foro Mundial de la Bicicleta (FMB), evento ciudadano que se realiza en diferentes países del mundo y que busca unir a miles de personas que trabajan a favor de ciudades más sostenibles, con la bicicleta como símbolo. Nuestro primer Foro Nacional busca reflexionar sobre cómo las ciudades pueden ser organizadas para el beneficio de todxs sus ciudadanxs bajo el lema “Ciudades para Armar (y Amar)”.

20645433_132499190693121_5210155070036337244_o (2)

En este marco, Ciclofamilia – que integra Argentina en Bici – tendrá a cargo la coordinación y moderación del panel “Género, feminismos y movilidad: Cuando las mujeres se mueven transforman sus ciudades”, a realizarse el día viernes 8 de setiembre.

“Queremos abordar la manera en que distintas organizaciones sociales vienen trabajando, desde sus distintos perfiles, en lograr mejores instrumentos para el pleno goce y ejercicio del derecho a vivir una vida libre de violencias. Desde ahí partiremos, para abordar el rol transformador que tiene la bicicleta en la vida de las mujeres y sus familias” relató la Lic. Marcela Espíndola, Directora Ejecutiva de Ciclofamilia.

Pablo, semilla de una nueva generación

30 de julio 2017 Fernando Rinaldi
 
Hoy 30/6/2017

Hoy 30/6/2017

El 30 de julio de 2014 Pablo Tonello salió con su bicicleta con el desafío cotidiano de cruzar la ciudad rumbo a su trabajo en Parque Patricios. Ese día tenía 27 años, una esposa, una sólida fe en Dios y una enorme pasión puesta en su profesión de diseñador de videojuegos. Quizás, aprovechando ese espacio de pensamiento libre que muchos ciclistas experimentamos al rodar por la ciudad, descubrió un truco para algunos de sus trabajos, como el videojuego sin violencia donde recreaba un héroe que salva y arregla en vez de destruir. O quizás no, quizás solo pedaleaba como todos los días por una ciudad que ya había adoptado aunque fuera tan diferente de su Zárate Campana natal. Al llegar al cruce de Av. Libertador y Lacroze, un joven que estaba escondido tras una marquesina de publicidad en un zig zag de la bicisenda, asaltó a Pablo para robarle su bicicleta y su mochila. Pablo se resistió y el asaltante comenzó a disparar. Una de las balas que disparó terminó con la vida de Pablo y cambió la vida de su familia para siempre.

El crimen tuvo un inmediato impacto en la sociedad, en los medios de comunicación y produjo una enorme movilización de los ciclistas porteños. Cuatro días después, la Masa Crítica rindió un homenaje a Pablo en la esquina donde fue asesinado y se instaló la primera bicicleta blanca de la ciudad de Buenos Aires. “El miércoles me morí con Pablo y hoy volví a la vida”, dijo ese día Eduardo Tonello, padre de Pablo, frente a los cientos de ciclistas reunidos, muchos con carteles que decían “No me mates, no me robes, no me atropelles. Una bici es una vida” que sintetizaban de forma directa y espontánea la demanda de más seguridad para los ciclistas y el ánimo que reinaba en el homenaje.

¿Qué hacer para que estos hechos no se repitan?  ¿Cómo prevenirlos?  Ciclismo XXI mantuvo una charla con Eduardo Tonello, fundador de “Pablo, semilla de una nueva generación” iniciativa que se ha propuesto trabajar en la prevención de situaciones de violencia e inseguridad que sufren los ciclistas.

Del dolor a la esperanza y la acción

DSC_0262

Al principio decís esto no me pudo pasar a mí, es un sueño, una pesadilla. Y cuando caés, no sabes cuándo tocas fondo. La ausencia de Pablo es muy fuerte y tenés que ir decidiendo qué hacer con tu vida y cómo seguir, retomar, abandonar caminos y empezar nuevos, que es lo que estamos haciendo” cuenta Eduardo en un tono sereno que combina con su rostro afable y tranquilo. En ese recorrido surgió la idea de pasar a la acción y sumar un aporte con la iniciativa de  Pablo, semilla de una nueva generación” para evitar que hechos como los que ellos atravesaron como familia vuelvan a suceder. “Cuando conocimos a muchos activistas de la bicicleta y supimos lo que ellos estaban haciendo, su labor me impactó y me dije bueno, éste es un camino” recuerda.

CXXI: ¿Qué es Pablo Semilla de una Nueva Generación?

Eduardo Tonello: Desde el principio pensamos que nosotros no enterramos un hijo, sino que sembramos una semilla, que como toda semilla hay un gran tiempo donde no ves lo que está ocurriendo porque está bajo tierra, donde hay mucho silencio, mucho dolor porque está en la oscuridad, hasta que un día asoma en la tierra esa plantita, y como toda plantita hay que regarla, hay que cuidarla, hay muchos cosas que la atacan pero si la cuidamos sigue viviendo. Creemos que algo se está gestando entre los ciclistas, que va a ser para bien del ciclismo urbano, que hay mucha gente que quiere pedalear y que habría muchas más si fuese más seguro.

CXXI: Vos contás que la familia está transitando por un camino de transformación: del odio al amor, del dolor a la acción solidaria. ¿Qué crees que otras familias pueden aprender de ustedes?

DSC_0294

E.T.: La tragedia nos encontró siendo una familia de fe. Especialmente Pablo, casi te diría que veía más allá de nosotros. Y por eso no terminamos de entender cómo Dios se lo llevó en un tiempo que era muy útil para nosotros, para su esposa, para la sociedad, para sus sueños. La fe nos sostuvo en el tiempo más difícil de nuestras vidas, no fue fácil, porque estamos enojados con Dios, pero hemos aprendido que nadie se enoja porque no ama. Estamos enojados, pero no hemos dejado de amarlo. Y eso nos ayudó a transitar el dolor desde el amor de Dios y caminar desde ese amor para poder pensar en el otro. Sabemos que Pablo está con él y que nosotros quedamos acá para algo. Particularmente a mí me introdujo en un mundo que estoy empezando a conocer que es el del ciclismo.

CXXI: ¿Y cómo fue tu encuentro con los ciclistas? ¿Qué encontraste?

E.T.: Usé la bici de chiquito pero con el tiempo la dejé porque la inseguridad, los robos y los siniestros viales comenzaban a ser una amenaza para los ciclistas. Descubrí que los ciclistas que son tipos muy solidarios, muy coherentes en sus ideas, saludables mental, física y emocionalmente. Creo que al ciclista habría que declararlo de interés nacional, porque todo lo que hace, lo hace bien. No solo es bueno para él, sino es bueno para los otros: no contamina, no hace ruido, lleva una vida saludable, no genera costos en salud potencialmente, no le jode la vida al otro, es muy respetuoso. Estoy convencido que hay que ayudarlo, subvencionarlo y cuidarlo. Y también descubrimos con Nora, mi esposa, la biciterapia: todo el enojo y la bronca la descargamos en la bici, y ella nos ayuda a descubrir qué cosas se pueden hacer en el ciclismo urbano que puedan ayudar al otro. Eso nos moviliza a estar los miércoles acá, hablar con el ciclista, aprender del ciclista, entenderlo, entender lo que le pasó a Pablo, cómo no la vio venir.

DSC_0276

Todos los miércoles encuentran a Eduardo y su familia activando y tomando contacto con los ciclistas en la esquina de Federico Lacroze y Libertador. Su objetivo es conocer en profundidad las vivencias y problemas de quienes recorren la ciudad en bici. Sabe que la mayoría de la gente del pedal está muy consciente de la violencia y la inseguridad y advierte que hay una enorme cantidad de ciclistas que quieren ayudar, que quieren comprometerse y no saben por dónde empezar. Eduardo aspira a que “Pablo, semilla de una nueva generación” sea uno de los caminos por donde comenzar a hacerlo.

Muchos me dijeron que ya sabían lo que estaba pasando acá, que era un lugar peligroso” cuenta Eduardo mientras vamos a ver el sitio donde perdió la vida Pablo. En ese lugar el trazado de la bicisenda – que corre paralela a las vías del Tren Mitre – se vuelve una trampa porque la vía viene de la avenida Libertador, sube a la vereda, lo que por lo general no es una buena decisión de diseño, y genera una “S” que bordea la marquesina donde se escondió el asesino de Pablo. “Había una gran cantidad de ciclistas que no usaban la ciclovía de Libertador, sino que iban por la vereda del frente que es más riesgoso desde lo vial, pero lo hacían para evitar este espacio” señala Eduardo mientras recorre con la mirada el lugar. “El cartel donde se escondió el chico que mató a Pablo sigue estando ahí y si nosotros no estuviéramos acá y la policía no estuviera hoy, lo que le pasó a Pablo se podría repetir, no sé si con el mismo final, pero a alguien le puede pasar. Eso nos hace salir a movilizar a los ciclistas y buscar juntos los caminos de la prevención”.

CXXI: ¿Qué acciones están realizando?

DSC_0297

E.T.: El año pasado hicimos una encuesta boca a boca a más de 300 ciclistas y los resultados confirmaron nuestras sospechas; casi el 20 por ciento fue víctima de robos con violencia. Desde ya que le hicimos llegar a las autoridades un informe completo. Desde que pasó lo de Pablo hay policía las 24 hs y los que pasan nos agradecen, porque hoy se transformó en una zona muy segura para pedalear. También desarrollamos acciones a través del sitio www.muybaratito.com. Con él logramos contactar en un año a más de 40.000 personas.

La campaña del sitio web www.muybaratito.com es una de las acciones más reconocidas de “Pablo, semilla de una nueva generación”. La página se presenta con un típico sitio de compras por internet donde se anuncian bicicletas muy atractivas a precios muy, pero muy bajos. Cuando uno hace click en el botón de comprar, se prende un mensaje que advierte sobre las consecuencias de comparar bicicletas robadas y recuerda el crimen de Pablo Tonello.

CXXI ¿Te reunís con otras organizaciones de ciclistas?

E.T.: Si, voy a pedalear con grupos para hacernos conocer, aunque yo sólo vengo a la bici blanca los miércoles. Me he entrevistado con Asociación de Ciclistas Urbanos; con la Red de Ciclistas Urbanos, estuvimos en la Expo Bici, participamos de las bicicleteadas a Luján, entre otras cosas. Tratamos de conocer y que nos conozcan, y que sepan qué es lo que estamos haciendo. Queremos nutrirnos de las ideas de cada uno; en todos, está la idea de que algo hay que hacer, pero la tarea pendiente es articular todos los esfuerzos de la gente que está a favor de la bici y los ciclistas en una sola dirección.

Construir espacios seguros para los ciclistas es una labor de múltiples dimensiones que abarcan desde la localización y el tipo de trazados de las vías ciclistas, evaluaciones de seguridad vial y el desarrollo de acciones de prevención específicas que no se agotan sólo en segregar carriles de las calles. La iniciativa “Pablo, semilla de una nueva generación” es una herramienta fundamental para concientizar a los ciclistas y unirlos en sus demandas por más seguridad y es un llamado a que quienes tengan el poder de planificar y decidir produzcan los mejores itinerarios para los ciclistas y no releguen la bicicleta a espacios laterales o secundarios de la vías. Pero también es un reclamo para que muchos funcionarios abandonen las excusas, terminen con la inacción y aborden con políticas serias y sostenibles la problemática de la violencia y la inseguridad de los ciclistas y de toda la sociedad. “Lo que me desvela es pensar en cómo se podría haber alertado, cómo podría haberse evitado” dice Eduardo “pero creo que nuestra semilla todavía no vio la luz, tenemos muchas ideas dando vueltas pero lo concreto es despertar la conciencia del ciclista”.

20170730_154400

PS: Esta nota la publicamos en la revista Ciclismo XXI edición de abril de 2016

 

De cómo no comerse una curva y frenar a tiempo o algunas consideraciones sobre la Dirección de la Bicicleta

– No hay política de movilidad en bicicleta sin ciclistas y no todo se construye de arriba para abajo. La falta de convocatoria a los colectivos ciclistas es uno de los principales defícits de la actual política nacional de movilidad en bicicleta.

– Advertimos que el modelo porteño de movilidad ciclista tiene enormes problemas. El principal es una negación casi dogmática a construir infraestructura ciclista por avenidas. Esto impacta, entre otras cosas, en un ancho de vía que solo tolera bicicletas convencionales y deja afuera handybikes, tándems y triciclos, que son los ejemplos más comunes de bicicletas adaptadas para personas con discapacidad.

– La red de ciclovías porteñas no se pensó para los sectores populares de la ciudad, que son – paradójicamente – quienes más necesitan de esta infraestructura; pero sí se construyeron en calles que podrían ser pacificadas para ciclistas y peatones con intervenciones concretas para bajar la velocidad de los automóviles.

– La Dirección de la Movilidad en Bicicleta depende de la Dirección Nacional de “Transporte No Motorizado”. Toda una definición de cierto autocentrismo persistente; bien podría haber sido “Movilidad Activa”. Está a tres mediaciones jerárquicas del Ministro de Transporte, osea que está lejos del corazón de las decisiones.

– Si esta Dirección se constituye solo en una “bajadora” de recursos para replicar en más ciudades el modelo porteño sin una revisión crítica del mismo, habrá fallado en su misión y será un eslabón burocrático más en tiempos de despidos de trabajadores públicos.

– Pero, si este espacio institucional se da la tarea de mediar con eficacia los legítimos reclamos del colectivo ciclista, revisa y adapta sus modelos sin “copie y pegue”, sin dogmas y colabora con el objetivo compartido de luchar contra la violencia vial su creación podrá no haber sido en vano.

¡Nada detiene nuestro pedalear!

IMG_20170514_130245

Prohibido “prohibir”

13 de junio 2017 Marcela Espíndola
 
IMG_20170612_142001

Ciclofamilia estuvo presente ayer en el debate de asesor@s de la Comisión de Tránsito de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires, donde se trataron catorce proyectos relacionados con la bici de distintos bloques.

Los proyectos más polémicos son de autoría del legislador porteño Claudio Palmeyro (Sindical Peronista): uno pretende prohibir la circulación de bicicletas por las avenidas sin ciclovías y el otro intenta prohibir la circulación de menores de 16 años por la calzada, a pesar de que actualmente la ley nacional y el código de tránsito de la Ciudad Autónoma indica 12 años como límite.

Durante los primeros 30 minutos de la reunión, en los que la ciudadanía puede expresar sus puntos de vista en relación a los proyectos que se trataron, hicieron uso de la palabra el Presidente de la Asociación de Ciclistas Urbanos (ACU) Nestor Sebastián; Leo Martínez, integrante de Masa Crítica; y Marcela Espíndola, Directora Ejecutiva de Ciclofamilia.

Las organizaciones ciclistas nos opusimos enérgicamente a estos proyectos que intentan – bajo el argumento de la protección – excluir a l@s ciclistas del tránsito de la Ciudad, sobre todo cuando la tendencia de los estudios técnicos viales contemporáneos plantean bajar las velocidades de los flujos motorizados para aumentar la seguridad vial.

2 ciclistas más

2 ciclistas más

Marcela Espindola de Ciclofamilia resaltó la importancia de preservar la movilidad de niñ@s, discapacitad@s y usuari@s vulnerables como la medida para calificar una ciudad inclusiva. Resaltando que no es prohibiendo a este colectivo el camino sino –en principio- restringir la velocidades máximas de los automotores. “Creemos que sacar a l@s niñ@s ciclistas de la calzada, lejos de reducir los siniestros viales, aumentará la violencia vial” dijo.

Néstor Sebastián de ACU recordó que el tema de la edad mínima ya había sido saldado en las discusiones por el tratamiento del Código de Tránsito, y que prohibir la circulación de bicicletas por más de 170 avenidas de la CABA, sin entrar en consideraciones técnicas, era prohibir el ciclismo urbano. Y resaltó la importancia de construir ciclovías en avenidas y bajar las velocidades máximas de circulación automotor.

Para cerrar, las organizaciones ciclistas demandaron ser consultados cuando haya proyectos referidos al ciclismo urbano y expresaron su total predisposición para hacerlo. Por ahora, estos proyectos volvieron atrás hasta nuevo aviso.

Todavía está activa la presentación que promovió ACU, para que l@s ciclistas firmen en desacuerdo de la aprobación de estos proyectos. Podés firmárla acá.

 

Tour de Trump o cómo enfriar el planeta cuando estamos recalientes

5 de junio 2017 Fernando Rinaldi
 
trump-ciclismo-bicicleta-1-656x397

Las conclusiones de la última cumbre del Clima en París –conocida como la COP  21– no dejan espacios para dudas ni especulaciones ni para el ecobullyng del presidente Trump: el planeta se está calentando producto de la acción del sistema  capitalista y lo está haciendo de manera acelerada. Las temperaturas del aire, de los océanos y el nivel del mar están aumentando mientras los glaciares se derriten. Animales y vegetales cambian sus comportamientos y sus hábitats; se registran impactos negativos en las cosechas, en la disponibilidad de agua dulce y, principalmente, el cambio climático es el responsable del empeoramiento de la salud de miles y miles de personas en todo el mundo. Para colmo, los pueblos que menos han aportado al calentamiento global, son quienes más sufrirán las consecuencias de esta situación. Si toda la población mundial viviera como lo hace cualquier habitante medio de algún país con altos ingresos, los más prociclistas incluídos, harían falta casi tres planetas para sostener ese nivel de consumo.

Los tibios acuerdos -valga la imagen térmica- a los que arribaron los cerca de doscientos países reunidos en París entre noviembre y diciembre de 2015 permiten abrir una etapa, nueva, actualizada y menos hipócrita en las acciones globales para mitigar el cambio climático. Por ejemplo, hoy China e India están entre las cuatro economías más contaminantes del mundo y casi veinte años después del Protocolo de Kyoto, Estados Unidos, segundo país más contaminante, reconoció, hasta ahora, su parte de responsabilidad en el calentamiento global.

Hacen falta más soldados como este - Foto María Mara Robles Castillo

Hacen falta más soldados como este.
Foto María Mara Robles Castillo

Este hecho histórico, lo borra Trump con el codo al poner en entrevero las conclusiones de la COP21 y negarse a asumir compromisos concretos para la mitigación de esta fiebre del capitalismo. Que el ecoabusador de Trump se haya salido del corset no significa tampoco que el resto de la elite económica (Macrón y Merkel incluidos) sean un ejemplo de compromiso político con el tema. Sin Trump o con los científicos a los que Macrón quiere dar un lastimoso y oportunista asilo, para muchos especialistas los compromisos logrados en París no serán suficientes para que la temperatura de nuestro planeta no aumente más de 1,5ºC al final de este siglo.

Para lograr detener el calentamiento global resulta crítico producir un enorme cambio en la matriz energética de nuestras sociedades hacia energías más limpias, eficientes, renovables y que estas sean distribuidas con igualdad. Mientras que existe una tendencia general, aunque insuficiente, a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en la mayoría de las actividades económicas; en el caso del transporte las emisiones tienden a aumentar a nivel global.

Los factores que explican esto van desde la motorización de amplios sectores sociales en todo el mundo, una demanda creciente de movilidad de personas y mercaderías hasta la poca innovación en los motores de combustión. El escándalo de la Volkswagen es una clara muestra de esto; el directorio completo de la empresa decidió de manera consciente e informada que resultaba más favorable para sus ganancias asumir el riesgo de falsear información y el escándalo consiguiente, que innovar en sus motores.

La movilidad sigue siendo un derecho del mundo caliente

Volando

Volando

Hoy el derecho a la movilidad y al transporte tiene que ser también el derecho a una movilidad sustentable en lo ambiental. ¿Cuál es el papel que pueden cumplir los ciclistas urbanos en esto? ¿Qué aporte puede hacer la bicicleta para detener el cambio climático? ¿Es realmente significativo? ¿Se puede empezar a cambiar el mundo en bici?

Un estudio de la Federación Ciclista de Europa analizó el aporte de la bicicleta a la reducción de GEIs a partir de la evaluación del ciclo de vida y uso de tres modos de transporte; el auto, el colectivo y la bicicleta. Para ello se tomó en cuenta toda las emisiones emitidas para la producción, fabricación y funcionamiento de cada vehículo. Estos son los principales resultados:

    • Automóvil: Tomando una ocupación media de 1.57 pasajeros y en trayectos comparables con la bicicleta, un automóvil emite 271 gramos de dióxido de carbono equivalente por pasajero y por kilómetro.
    • Ómnibus: En este modo las condiciones de congestión del tránsito, el tipo de trayecto y la ocupación son claves para cualquier estimación; una vez promediados todos estos factores, el ómnibus emite 101 gramos de dióxido de carbono equivalente por pasajero y por kilómetro.
    • Bicicleta: La idea de que la bici no produce emisiones no es exacta. Tanto en su fabricación como en la energía, vía alimentos, que necesita el ciclista al pedalear se producen gases de efecto invernadero. Incluyendo las emisiones producidas por la alimentación del ciclista, una bicicleta libera 21 gramos de dióxido de carbono equivalente por pasajero y por kilómetro.


Pero estos resultados son aún más sorprendentes porque en el estudio no se ponderaron las emisiones derivadas de la disposición final de estos vehículos ni tampoco las producidas por la construcción y mantenimiento de las infraestructuras necesarias para la circulación de los vehículos motorizados. Los resultados son sorprendentes por lo obvio, la bicicleta no solo es el modo que emite menos GEI por kilómetro recorrido, sino que lo hace en una proporción impresionante. Un 92% menos para el caso de los autos y un 80% para los ómnibus, aunque en este último modo haya que hacer la enorme salvedad de que los micros podrían emitir muchísimos menos gases si no enfrentaran los congestionamientos producidos por el uso intensivo e individual del automóvil.

Muchos escépticos dirán que pronto habrá motores de combustión que emitirán menos gases de efecto invernadero. Esto puede ser cierto pero, como lo atestigua el fraude de Volkswagen, esta opción no parece alcanzar para producir cambios significativos y mucho menos inmediatos. Si se trata de tecnologías limpias disponibles para el transporte de mercaderías y personas, la bicicleta existe desde hace 150 años…  

Pedalear para enfriar

Uno de los frentes principales de lucha contra el cambio climático está en las ciudades, que son las productoras de casi el 70% de los gases de efecto invernadero (ver detalles de nuestro país).

En este momento la bicicleta representa cerca del seis por ciento de todos los viajes urbanos en el mundo, muy por debajo de su verdadero potencial. Por ejemplo en Estados Unidos, donde la bici constituye el 1 % de los viajes totales, el 35% de los trayectos en auto son de menos de 5 km. Si pensamos que en la mayoría de las ciudades cerca de la mitad de los viajes rondan los 10 km., distancia fácilmente pedaleable, podemos representarnos que cambiar por la bicicleta no es para nada una utopía.

Por siempre Suipacha

Por siempre Suipacha

¿Se puede lograr realmente un cambio en los modos de transporte en muchos de los habitantes de las ciudades contemporáneas? ¿Cómo hacerlo? ¿Las acciones a favor de la bici tienen impactos inmediatos?

A contrario de la vulgata anticiclista, si existe voluntad política y se toman decisiones sencillas pero estratégicas, el crecimiento de los viajes en bici puede alcanzar números sorprendentes aún en ciudades con poca tradición ciclista. Sevilla y Buenos Aires comenzaron con niveles bajos de participación modal de la bici y hoy lograron respectivamente que el 7% y 3.5% de los viajes totales y este número sigue creciendo pese a las deficiencias de la infraestructura ciclista porteña.

Con las bicicletas públicas, claves para poder fomentar combinaciones más eficientes con todos los modos de transporte sucede algo similar en términos de impactos medibles e inmediatos. De tener un stock global de 500.000 en 2007, pasamos a tener un poco más de un millón circulando por muchas grandes ciudades del mundo. Si las políticas prociclistas se refuerzan y profundizan, podemos lograr que en el corto plazo de treinta años, se reduzcan en un cincuenta por ciento las emisiones producidas por el transporte urbano, se mejore la calidad del espacio público y se reduzcan significativamente los riesgos de mortalidad asociados a la vida sedentaria, la siniestralidad vial y la contaminación.

En este caliente escenario, el vehículo que revolucionó la movilidad a finales del siglo XIX, vuelve a estar listo para producir una nueva y necesaria revolución en el transporte, poner freno al calentamiento global producto de las relaciones de producción capitalistas y hacer que los ciclistas protagonicen una nueva relación de la humanidad con sus ciudades y su planeta.

Pedaleá como una piba, transformá tu ciudad

16 de mayo 2017 Marcela Espíndola
 
18422525_1885675038347706_1601324917996529552_o

Foto: Victoria Menegolla

Así como el primer colectivo social que hizo de la bicicleta un símbolo y una herramienta clave en la lucha por sus derechos políticos fueron las feministas sufragistas, hoy la bicicleta sigue siendo una de los mejores instrumentos para exigir el pleno goce y ejercicio del derecho a vivir una vida libre de violencias.

Una reciente encuesta publicada por la Secretaría de Transporte porteña daba cuenta del crecimiento de mujeres ciclistas en la Ciudad de Buenos Aires, aunque sólo tomaba como muestra las que usan el sistema público Ecobici, número que triplicaba el de 2010 (año de lanzamiento del sistema), y casi igualando el número de ciclistas varones usuarios del servicio.

17547086_432103493810885_8324165533967197108_o

Foto: Florencia Arienta

Estas cifras hablan poco y nada de las características de los viajes, de los trayectos, y de los recorridos de los viajes de las mujeres; por qué las mujeres usan o no usan el sistema: del por qué se trasladan en bici y no en otros medios de transporte; en definitiva, estos datos hablan poco de nosotras y de cómo nos movemos en bici.

Las mujeres tenemos necesidades específicas y diferencias de movilidad en relación a los varones. El miedo o precauciones ante el peligro o la aversión al riesgo, la violencia de género, la opinión de las personas cercanas, etc, son algunos de las dificultades con las que se encuentran las mujeres para moverse en la ciudad.

“El transporte no es ‘neutro al género’” sostiene el BID, y así lo creemos. En nuestras ciudades, la población más vulnerable tiene una movilidad limitada, repercutiendo en menores oportunidades de empleo, educación y servicios de salud. Una encuesta de hogares del 2015 del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), da cuenta que 7 de cada 10 personas que viven en pobreza son mujeres, y que la recarga de sus responsabilidades domésticas, redobla el impacto económico en sus posibilidades de transportar y viajar.

Por todo esto, como sociedad civil no podemos ignorar el potencial transformador que tiene la bicicleta en la vida de las mujeres.

18489900_1885687148346495_760994342951831082_o

Foto: Victoria Menegolla

Desde Ciclofamilia estimulamos y celebramos la formación de Mujeres sin Frenos, grupo autoconvocado de mujeres que en Buenos Aires reclama a puro pedal, un mayor disfrute del espacio público, denuncia el acoso callejero y los altos niveles de violencia vial del que son doblemente víctimas (por ser ciclistas y mujeres).

Se encontraron por primera vez, con la masiva movilización del 8 de marzo pasado, que ponía en la agenda de todos los poderes del Estado la desigualdad económica como la base de todas las formas de las violencias.

Y allí, casi sin conocerse, convocaron a otras a pedalear juntas. Sólo mujeres. Sin mayores explicaciones. Para compartir entre ruedas, todo lo que viven, sienten y sufren cuando se mueven en la ciudad.

Ellas pedalean una vez por mes. “Es mi compañera inseparable; es la que me quitó el mal humor; es mi compañera de baile…” dicen. Ellas adoptaron la bicicleta como medio de transporte porque les da independencia y autonomía, las empodera, las hace visibles, las estimula a participar sin miedos del espacio público, y contagian positivamente a otras que aún tienen reparos.

Para ellas, la bicicleta ha sido la herramienta de transformación de sus vidas y es con ella, que transformarán las ciudades.

17807545_432106200477281_7058057170409848477_o

Foto: Florencia Arienta

 

Pedaleando entre mujeres

11 de abril 2017 Marcela Espíndola
 
17620303_432110567143511_3651201869521626149_o

Mujeres Sin Frenos es un grupo de amantes de la bicicleta que reivindica el derecho de las mujeres a circular libremente por el espacio público y hacer escuchar su voz, dentro y fuera del movimiento ciclista.

Ciclofamilia participó de las pedaleadas convocadas por Mujeres sin Frenos, junto a otras mujeres de Buenos Aires, para reflexionar acerca de las situaciones con las que se encuentran cada vez que salen a la calle en bici.

Algunas de sus integrantes estuvieron en el programa Bicivilizados, que se emite por Radio La Otra, los objetivos que se han propuesto. ¡Celebramos esta nueva colectiva de mujeres!

Podes escuchar el programa completo aquí

ReBolución con “B” de Bici

8 de marzo 2017 Marcela Espíndola
 
Categorías

Ya abordamos en este espacio, la historia de la bicicleta y cómo ésta fue una herramienta capaz de empoderar a la mujer desde finales del siglo XIX. Pero ¿qué similitudes guardan esas mujeres en bicicleta de finales de siglo XIX con las de principios del XXI? Aquí rescatamos la experiencias de tres organizaciones sociales que quieren visibilizar las desigualdades con las que se encuentran las mujeres y transformar el ciclismo urbano latinoamericano.

 

WomensSuffrage_Bicycles2

La bicicleta como vehículo fue apropiado por las mujeres de finales del siglo XIX y produjo una auténtica revolución en los usos y costumbres de las féminas de la época que lograron aumentar su autonomía en el espacio público y, en consecuencia, su libertad.

El primer colectivo social que hizo de la bicicleta un símbolo y una herramienta clave en la lucha por sus derechos políticos fueron las feministas sufragistas. Pero no sólo la bicicleta sirvió de instrumento para reclamar el derecho a votar, sino que también transformó los modos de vestir. Y muchas mujeres de aquel tiempo, por lo general de clases altas, encontraron en la bicicleta – además de un vehículo que les proporcionaba movilidad individual sin necesidad de acompañantes masculinos – la oportunidad y el símbolo para manifestarse en contra de las distintas formas de opresión que se ejercían sobre ellas y sus cuerpos.

Hacia fines del siglo XX, las demandas de las mujeres se fueron profundizando: la expansión de los espacios para la libertad corporal y de movimientos, el derecho al ejercicio de sus derechos políticos pero también sexuales y reproductivos, entre otros, interpelarán a los Estados y a los gobiernos para lograr nuevos espacios de participación y nuevas conquistas.

La bicicleta conserva hoy, como hace más de un siglo; un gran potencial como herramienta de transformación social y de género. No sólo mejoran el tránsito de nuestras ciudades, sino que a la vez cambian la vida de las mujeres y sus familias.

original_falconhomepage

Diversas investigaciones dan cuenta que las mayores responsabilidades domésticas de las mujeres, en combinación con su acceso menor a los recursos económicos, impactan significativamente en sus posibilidades de transportar y viajar. Este problema se observa con mayor claridad en las mujeres de hogares de menores ingresos, ya que ellas experimentan aún mayores limitaciones en cuanto al transporte que los hombres. Aquí la bicicleta puede ser una herramienta importante en la promoción de la equidad de género y reducción de la pobreza entre las mujeres.

Haciendo foco en ellas

Según el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) más del 50% de quienes usan los sistemas de transporte público son mujeres. Sin embargo, no todos nuestros sistemas se diseñan teniendo en cuenta las necesidades de ellas. “Las mujeres como usuarias enfrentan ciertos retos que son diferentes a los que enfrentan los hombres: Las mujeres hacen más viajes, y viajes más cortos, con múltiples transbordos y la falta de integración de los sistemas de transporte hace que terminan pagando más y tardando más tiempo, lo cual limita su movilidad física y laboral. Las mujeres también sufren más la falta de seguridad, poco alumbrado público y pasos peatonales inadecuados” (BID, División de Transporte Sector de Infraestructura y Medio Ambiente, 2016).

La Macleta (Mujeres Arriba de la Cleta) una de las más reconocidas organizaciones de ciclismo urbano de América Latina, sostiene que los principales factores que incentivan a las mujeres en la adopción de la bicicleta como medio de transporte urbano son la independencia, autonomía y una actitud positiva y propositiva ante nuevos desafíos.

“Una mujer que toma la decisión de subirse a la bicicleta y de moverse en la ciudad, ha pasado por un proceso de reconocimiento de sus propias capacidades, y ha decidido hacer uso de ellas en beneficio propio. Junto a ello, está la incorporación en las mujeres de la noción de autocuidado y bienestar integral y los beneficios físicos que conlleva el uso de la bicicleta; al pedalear nos ejercitamos sin pagar un peso. Las mujeres pedaleamos y desafiamos a los estereotipos estéticos sobre lo femenino, como el temor a la masculinización de la imagen, así como incorporamos nuevos aprendizajes y experiencias, sin sentir amenazada la feminidad” (Macleta, marzo 2015).

Potenciar la bicicleta no como fin, sino como medio para estimular la participación de las mujeres en el espacio público, es el objetivo que se han planteado organizaciones sociales, movimientos de ciclistas y feministas en algunas ciudades de Latinoamérica. Este trabajo colectivo de las organizaciones empieza a agitar el pulso del ciclismo urbano en nuestro continente.

Mujeres Bici-bles Latinoamérica

Salta1

Mujeres Bici-Bles Salta

Andrea María Navarrete (34) emprendió hace un año un viaje en bicicleta por Latinoamérica. Alcanzó a recorrer 7 mil kilómetros por las rutas de 8 países, y a mitad de su viaje tuvo que retornar a su país por problemas de salud de su padre.

“Vi que existe el mismo problema en toda Latinoamérica: la gente me pregunta mucha veces: ‘¿viajas sola?’; les llama la atención que la mujer esté sola, muchos piensan que somos vagabundas o estamos buscando lo que se nos ha perdido. Aquello que pasó en el Siglo XIX sigue pasando hoy, porque moverse en bici sigue siendo una decisión política” sostuvo la ciclista urbana colombiana en declaraciones a Radio Caracol, Colombia.

En su Bucamaranga natal, Colombia, Andrea fundó en 2012 el colectivo Mujeres Bici-bles, una red que promueve el uso de la bicicleta desde un concepto de equidad de género. El pretexto social del viaje en bici de este año era ampliar la red de Mujeres Bici-bles, como un gran movimiento latinoamericano que sume más mujeres a las calles, y que se suban a la bicis como elemento de transformación de sus vidas.

Hoy la red tiene capítulos en Perú, Bolivia, Ecuador, México, Colombia y en Argentina, más precisamente en Salta, Bariloche, y Tucumán.

Salta2

Sororidad

Mujeres Bici-bles tiene una biciescuela para mujeres hace varios años en Colombia, y esa experiencia se empieza a replicar. Por ejemplo, en Salta. Jimena Pérez Marchetta, referente del movimiento en esa provincia expresó que “el objetivo siempre es sumar más mujeres a las calles. Las ciudades estuvieron diseñadas por hombres. Los recorridos, marcadas por lo cotidiano, son diferentes para hombres y para mujeres: en general, a los varones su primera bici la tiene de chico, y a las mujeres les regalan ollitas, tacitas de té, cocinitas, que reproducen las tareas dentro de lo privado”.

En su paso por Argentina, Navarrete les ayudó a armar la biciescuela, que brinda talleres una vez por mes. “¿Por qué sólo mujeres? Buscamos un clima de confianza, todas estamos pasando por lo mismo, y si no ahora, nos pasó antes. Cuando hay un hombre, siempre trata de imponerse o con sus modos, o con su voz. Muchas nos dicen que son objeto de burla en sus familias, porque son las únicas que no saben andar en bici. Llegan con ese pendiente, pero se van con otras cosas. Se sienten bien, empoderadas, levantan su autoestima, superan por sí mismas los obstáculos, dispara su autonomía” relató Jimena de Salta.

Para Mujeres Bici-bles la bicicleta puede ser usada en grupos de mujeres y niñas para prevenir la violencia en su contra. “Garantizar la movilidad en bici para mujeres y niñas, ayuda a que disminuya también la percepción de inseguridad que todos sentimos de la calle. Entonces, usar la bicicleta, que resulta tan simple y cotidiano para tanta gente, garantiza también una forma de movilidad segura para la población femenina”.

¡Hágalo Ud. misma!

Mecánica1

La satisfacción de lograrlo

La Asociación de Ciclistas Urbanos (ACU) – con sede en Buenos Aires – organizó el pasado 3 de diciembre su primer curso de mecánica básica para mujeres. La convocatoria proponía un espacio para empoderar a las mujeres y sumar saberes que potencien la independencia que ya te da la bicicleta.

Irene Fernández, organizadora del evento, destacó: “La idea fue generar un evento que además de empoderar a la mujer, que le diera una herramienta para ser independiente para resolver los mínimos inconvenientes que se nos puedan presentar, también era llamar la atención sobre el hecho de que las mujeres estamos culturalmente excluidas del tema de la mecánica. Si bien muchas veces nadie nos prohíbe aprender o ingresar a algún curso, lo que pasa es que tu papá sabe pero no te enseña, o vivimos circunstancias que hacen que una termine no sabiendo y no metiéndose”.

Daiana, una de las asistentes al taller, expresó: “es difícil entender cuando se hace una convocatoria solo para mujeres. Las mujeres necesitamos esos espacios. Necesitamos estar entre mujeres para poder animarnos a hacer todas las preguntas que necesitamos hacer, para poder compartir el desconocimiento y el conocimiento. Yo llegué con muchas dudas e incertidumbre y me voy muy contenta. Hoy saqué por primera vez una cámara y una cubierta y me encantó mancharme las manos con grasa. Es muy gratificante poder hacerlo una misma”.

Mecánica3

Mecánicas violetas

Para María Laura, el espacio que se generó desde ACU le sirvió de mucho para sacarse las dudas que tenía: “lo que más me interesaba era cómo salir del paso y no depender de tener una bicicletería cerca”. En tanto, Carolina se sintió entusiasmada con la posibilidad de la continuidad de este tipo de cursos: “Necesitamos un espacio para resolver los problemas con la bici, donde hablemos de nuestras cosas, donde compartamos nuestras herramientas y experiencias con la bici”.

Evidentemente, el espacio era más que necesario y desde la ACU se anunció que harán más de estos talleres como parte de los festejos de su cumpleaños número 20, en 2017.

Para crecer, también hay que pedalear

Ciclofamilia, organización dedicada al ciclismo urbano, género y equidad vial en Buenos Aires, lanzó el pasado 25 de noviembre – Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres – un taller para que niñas y adolescentes aprendan a pedalear.

El taller es un desprendimiento de la biciescuela para adultos/as que lleva adelante la organización hace más de 5 años. “Lo que venimos observando es que viene creciendo el número de mujeres jóvenes en nuestros talleres. Creemos que tiene que ver con que hay espacios que aún hoy siguen estando vedados para las mujeres desde temprana edad. Con este espacio, queremos incrementar la posibilidad de que niñas y adolescentes disfruten de los espacios públicos, de vivir sin temor al acoso, y de acceder a oportunidades de disfrute del entorno urbano. A través de la bici, mejorar su autoestima y la autonomía de estas mujeres que están creciendo” explicó Marcela Espíndola, Coordinadora del Proyecto en Ciclofamilia.

Niñas2

Flamantes ciclistas

Sin lugar a dudas, todas estas iniciativas que compartimos aquí se dan en un momento en el que gobiernos locales debaten herramientas para lograr una movilidad más sustentable y más inclusiva en las ciudades. La bicicleta tiene un papel bifronte en el logro de esos objetivos: la mayor presencia de mujeres en bici en el espacio público es un mensaje de seguridad para el resto de los actores del espacio vial, mientras que su efecto transformador incide en la vida de otras mujeres, generando medidas positivas para la construcción de ciudades más equitativas.

Contactos
Mujeres Bici-bles Latinoámerica: www.mujeresbicibles.com/
Mujeres Bici-bles Salta: www.facebook.com/MBSalta
Asociación de Ciclistas Urbanos: www.acu.org.ar
Ciclofamilia: www.ciclofamilia.com.ar