Con el carro por la ciudad*

21 de junio 2016 Fernando Rinaldi
 
Foto Santiago Oliver
Foto Santiago Oliver
El uso de la bici en las grandes ciudades es una forma de resolver muchas de las demandas de transporte personal segura y saludable para con nosotros y con los demás . Pero ¿qué pasa si lo que necesitamos es transportar cargas más grandes de las que caben en las alforjas y canastos de la bicicleta? ¿Es posible mover por la ciudad más de cien kilos a puro pedal?
Foto Santiago Oliver

Foto Santiago Oliver

Como lo testimonian los cicloviajeros, los recicladores urbanos y otros laburantes del pedal, cuando el desafío es transportar más carga, el carro es la respuesta. Así lo cree Pablo, quién comenzó por armarse un carro monorueda para viajar y terminó usándolo también en la ciudad. “En el tránsito urbano el carro se comporta muy bien y me resulta muy útil para mover materiales para reciclar, que aunque no son muy pesados, ocupan mucho lugar. Pero eso sí, hay que llevar si o si un banderín informando que sos un vehículo más largo, ya que los automovilistas no lo llegan a ver” señala. Si bien los clásicos carros para cicloturismo de un rueda pueden ser usados en la ciudad sin problemas, la gran mayoría de ellos tiene un límite de carga que ronda los 40 kg. y no siempre cuentan con una superficie adecuada para transportar objetos de mayor volumen. Aunque un kilo de hierro pese lo mismo que un kilo de plumas, no ocupan el mismo espacio…

Taller Origami, fabricantes de carros

El desafío de transportar cargas mayores en bicicleta, tales como muebles, maquinarias o materiales para la construcción solo puede ser resuelto con un carro de dos ruedas. Así lo afirman Fran de Vedia (34) y Emiliano Biaiñ (34), dos emprendedores apasionados por las bicicletas, creadores del Taller Origami (http://www.tallerorigami.net). El emprendimiento, si bien empezó con la producción de hamacas para viajes, se fue ampliando hacia la fabricación de carros para bicicletas, en parte porque a ambos son persistentes recicladores de cosas que encuentran abandonadas en la calle. “Y no vas a estar llamando a un flete cada vez que encuentres algo para llevar a tu casa…” señalan entre risas. Después de verificar que en el mercado local no existían ofertas para este tipo de carros y que importarlos era casi imposible; decidieron invertir en herramientas e instrumental y comenzar a producirlos ellos mismos.

Caramañola ampliada.

Caramañola ampliada.

La primera consigna que se fijaron para la fabricación de los carros fue la de conseguir un vehículo que además de ser fácil de manipular y de guardar, sus medidas no resultaran un obstáculo para situaciones cotidianas como atravesar el molinete del tren o circular por las bicisendas. Luego de encontrar y compartir información con amigos de la bici, junto a un intenso proceso de aprendizaje; lograron alcanzar un diseño de carro con medidas optimizadas, una gran capacidad de carga, completamente plegables como para guardarlos debajo de una cama y fáciles de desarmar -de allí el concepto Origami-.  Además de estas prestaciones, lograron una optima relación entre el peso y la carga, ya que con un peso cercano a los 8 kg., el carro puede transportar cargas en torno a los 100 kg.

Todos los carros para bicicletas del Taller Origami se fabrican de manera personalizada en rodados 20´ y 16´, con barandas para mejorar la estiba de la carga y elementos de seguridad tales como reflectivos y banderín. Si bien el rodado 20´ se comporta mejor frente a las irregularidades del camino, el 16´ tiene la ventaja de que “baja” un poco más la carga haciendo el pedaleo más estable. “Nuestros carros son un desarrollo ciento por ciento nacional. Las piezas que lo integran son fabricadas en su mayoría por nosotros, excepto el rodamiento de la rueda, y las piezas de enganche” apuntan con orgullo. El universo de usuarios de carros para bicis que atiende Taller Origami es muy diverso. Los hay artesanos, mecánicos, carpinteros e “inclusive nos han pedido carros para llevar a las mascotas, tortas, violoncelos y hasta acordeones” señala Fran. Es que “que los carros son muy útiles para llevar cosas que no entran en un auto o son muy chicas para un flete como maderas o bicicletas” y no dudan en afirmar que para cargas grandes en distancias cortas, las bicicletas con carro son el vehículo óptimo.

Por la ciudad con el carro

FleteComo sugiere el reconocido mecánico y restaurador de bicicletas Santiago Oliver (http://www.borningarage.com.ar) “la bici está menos preparada para llevar dos personas que para transportar un carro”. Su experiencia de trabajo y transporte de materiales con un carro fabricado por el Taller Origami resultó óptima. “Con el carro y con cien kilos de peso puedo andar sin manos; cosa que no podés hacer si tenes cuarenta kilos en el portaequipajes; además la bici sufre mucho menos desgaste que cargándola de otra manera” sostiene. Es que la gran virtud del carro es la de poder ampliar la capacidad de carga de la bicicleta propia de manera segura, eficiente y principalmente confortable. Por su parte el ciclista Matías Fernández Long apunta que una bicicleta con carro es mucho más eficiente que otros vehículos de carga.  “Un camión pesa unas 10 Tn y carga 30 Tn, por lo que  tiene una relación de 1:3 respecto de la capacidad de transporte. En el caso de mi bici con carro, con el máximo de peso transportable, la relación está casi en 1:4, o sea mucho más eficiente que el camión y de manera sustentable”.

Los ciclistas consultados señalan que si bien pedalear con el carro resulta una experiencia cómoda y grata, existen algunas cuestiones que hay que tener en cuenta a la hora de rodar con la carga:

  • Siempre hay que “tener conciencia del carro” y no apurarse al andar.
  • Revisar las ruedas de la bici y del carro, sobre todo la tensión de los rayos y en lo posible usarlos reforzados.
  • Estibar bien la carga, repartiéndola por toda la superficie del carro ya que bien equilibrada, la bici se desliza mucho más fácil, inclusive en las subidas.

Los carros para bicicleta son una muy útil y apta herramienta para satisfacer necesidades de transporte de cargas por la ciudad. Ya sean los construidos por los propios laburantes o  los desarrollados para cargas específicas como los que fabrica Origami, los carros para bicicleta  están ampliando los usos de la bici en las grandes ciudades al mejorar el aprovechamiento de la más renovable de todas la energías contemporáneas: la energía humana.

2. foto Luigi Voglino

*Una versión de esta nota la publicamos en la revista Ciclismo XXI de octubre de 2013.

1 comentario

  • Irene dice:

    Es imprescindible contemplar el tema de carga con la bici. Muy buen post.

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