De la Madera de Nuestros Sueños*

9 de octubre 2015 Fernando Rinaldi
 
La Drasiana

La Drasiana

Que todo retorna, no es ninguna novedad. Lo novedoso es la forma en que las cosas regresan, qué es lo que hace que ideas y materiales anclados en lo profundo de la memoria reaparezcan con formas contemporáneas. Desde el principio, la madera ha estado ligada a la historia de la bicicleta; los Celeríferos fueron vehículos de dos ruedas construidos en madera, que se propulsaban por la fuerza de las piernas del jinete contra el suelo. Con las drasianas, verdaderas antecesoras de las bicicletas modernas de principios del siglo XIX la estructura se perfecciona y aparecen algunos novedades fundamentales en la evolución de la bici como la posibilidad de conducir la rueda delantera, de ajustar la altura del sillín y un sistema de frenado. Pero las piernas contra el suelo seguirán siendo la forma de tracción hasta que Pierre Michaux, casi medio siglo más tarde, le agregará a la drasiana unos pedales a la rueda delantera inventando el primer biciclo, también en madera. Tanto éxito tuvo ese primer diseño y los que le siguieron, que Pierre y su hijo Ernst son considerados los pioneros de la industria de la bicicleta.

En el siglo XX, si bien se desarrollaron cuadros de madera, este noble material fue relegado a accesorios y, hasta mediados del siglo XX, a los aros especialmente en bicicletas de competición. El ciclista viajero podrá apreciar en el Museo Rocsen, en Nono, provincia de Córdoba, una bicicleta Littorina de 1939, hermoso ejemplar construido casi en su totalidad en madera. Pero es en el siglo XXI donde este material vuelve a ser tenido en cuenta para fabricar bicicletas, ahora de altísima gama. En España la empresa Cyclowood, desarrolla bicis de ruta, ciudad y mtb realizadas con cuadros monocascos y diseños de una gran belleza y excelentes prestaciones. Inclusive Audi, en acuerdo con la estadounidense Renovo, eligen la madera para sus líneas de ruta y urbanas. Más al sur del mundo, un joven carpintero de Buenos Aires también desarrolla sus bicicletas en madera y nos cuenta por qué este material puede volver a ser clave en la futura evolución de la bici.  

Ciclista, carpintero, reciclador

_MG_2188Matias Flocco de 29 años, es un artista, pintor y carpintero de Villa Urquiza, quizás uno de los barrios más ciclistas de Buenos Aires. Desde muy joven trabaja con la madera, primero hizo bastidores enmarcados, luego muebles y más tarde empezó a experimentar con materiales reciclados. Si bien se define como ciclista desde la niñez, fue en La Fabricicleta, taller abierto de ciclomecánica popular de Villa Urquiza, donde sus conocimientos sobre la bicicleta dieron un salto cualitativo; “en La Fabricicleta conocí otro mundo de la bici, algo casi expresivo, distinto de ir a comprar un plato o un repuesto solamente” cuenta. También reconoce los importantes consejos que recibió en su formación de Santiago Oliver, mecánico, restaurador y dueño de Born in Garage y de Ángel Díaz, de Rodados Díaz.

La madera para él no solo es un material más, es también parte de una ética de trabajo. “Lo más importante de mi laburo es que trabajo con material reciclado, eso es fundamental. Hoy existe una crisis ambiental y para mi este oficio tiene que ser ecológico. El origen de mis materiales son pisos, demoliciones. Hoy se sigue talando el norte del país de una forma que es increíble y que deja impactos muy negativos en la tierra”. Pero, además de su compromiso ambiental, este carpintero ciclista le otorga una enorme importancia al trabajo en el taller;  “mi intención es trabajar como un luthier, con las incrustaciones que quiera el cliente, pieza por pieza y personalizado. No quiero producir bicicletas en serie”.   

¿Cómo se hace una bicicleta de madera?

Matías está convencido de que una bicicleta se puede hacer en su totalidad en madera pero señala que, como es un material orgánico, para algunas partes de la bici no es muy conveniente. “La madera no tiene que ser un dogma, algo para todo; si bien los ejes de las carretas eran de madera, para rodamientos el metal funciona mucho mejor” señala, “he visto bicis enteras de madera, pero después hay que ver si funcionan durante años. Para mi la durabilidad en el diseño forma parte de la sustentabilidad”.

Matias FloccoLas bicicletas de Flocco están hechas en pinotea, una pinácea norteamericana de una familia de bosques casi extinta. Matías la consigue en demoliciones de casas antiguas y para las incrustaciones y trabajos de detalle utiliza el pino abeto o el ébano, que consigue de una fábrica de guitarras de Villa Lynch que ya cerró. Cuenta que las hace en pinotea “porque es una madera resinosa y eso permite que no tenga mucho movimiento; la madera cuando es porosa, con los cambios de temperatura y humedad, puede hincharse, puede doblarse, en cambio la resina de la pinotea permite que sea muy estable. Tiene mucha dureza pero también mucha flexibilidad”.

El proceso continúa con un revestimiento con una laca poliuretanica, igual a lo que se hace con pisos o embarcaciones, y una vez terminado el cuadro, se le da entre tres o cuatro manos de un sellador base para que pueda soportar la lluvia y proteger la bici. ¿Cuanto se tarda en hacer una bici en madera? “Trabajando ocho horas y con un ayudante he llegado a hacer dos cuadros en tres semanas” responde, pero aclara que “en carpinteria no solo son las horas propiamente de trabajo, sino que hay muchas horas de secado, de espera, que son difíciles de ponderar”.

Para las uniones del cuadro, Matías prefiere no trabajar con resinas o pegamentos epoxi y por ello desarrolló un diseño que remite a los antiguos galpones ferroviarios con una planchuela, listones y bulón pasante. “Este diseño no presenta movimientos en las placas, hay un margen de resistencia y si se quiebra una parte es muy fácil de reemplazarla, porque funciona como un mecano”. Una particularidad que tienen los diseños de Flocco es que el espacio entre la caja pedalera y el eje trasero es un poco más largo que en las bicis tradicionales, por la flexión que debe resistir el material. Para aprovecharlo, en la parte de arriba colocó un sistema de iluminación led integrada y en la parte de abajo una pequeña caja al final de las vainas, que parece recordar a las cajitas de música.

Todas las bicicletas que fabrica Matías son objetos únicos, no solo porque están hechas a pedido sino porque también es único su material. “La madera que uso, que  proviene de pisos de alrededor de ochenta años, siempre viene con marcas; puede ser la textura, un bulón que la atravesó, y si le quito todas esas marcas mi trabajo tendría la misma terminación que si usara madera virgen. Las marcas cuentan la historia del diseño y son parte de la idea de la sustentabilidad, tienen que ver con otro hombre que también trabajo con esa madera. Una vez encontré un listón firmado por un italiano colocador de pisos, de 1924” cuenta.

Pedalear la madera

Bicicleta de madera Flocco #001Una bicicleta fabricada por Matías Flocco pesa alrededor de doce kilos, aunque sus componentes pueden cambiar a pedido del futuro dueño, y están pensadas para el ciclismo urbano y recreativo. Como las hechas en bambú, todas las bicicletas fabricadas con materiales vivos combinan rigidez y flexibilidad, cosa que en otros materiales es casi una contradicción. Esta singular propiedad hace que tengan un andar que se adapta con enorme versatilidad a los rigores del camino, suavizando los impactos y proponiendo un manejo más liviano y confortable que para Flocco evoca de alguna manera a los barcos de madera; “hay hasta sonidos que se le parecen” sostiene. Y obviamente en la calle no pasa desapercibida y atrae miradas, comentarios y preguntas de los ocasionales viandantes. “Tenés que estar tan predispuesto a pedalear como a socializar”, dice Matías entre risas.

Pero más allá de las notables prestaciones de la madera para construir bicicletas de todo tipo, las características propias del material imponen una nueva manera de producir las cosas. Esta otra cualidad que tiene la madera, la de ser más sustentable, de requerir procesos de trabajo donde las manos y los deseos del hombre intervienen de manera directa, hacen que cada bici viva nos acerque un poco, y pedaleando, a producir los grandes cambios que nuestra sociedad y el planeta necesitan de manera urgente.

POSTAL

Para conocer más sobre sus bicicletas de madera podés visitar su pagina en internet www.matiasflocco.com o en Facebook www.facebook.com/salvador.muebles

*Esta nota la publicamos en la revista Ciclismo XXI d Abril de 2015.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *