El Biciclown Wilson de la Gente. Arte y sonrisas a pedal

9 de septiembre 2012 Fernando Rinaldi
 

Legnano Remo Swing – Foto María Mara Robles Castillo

¿Es el pedalear por la ciudad, además de una manera simple y autónoma de transportarse; una forma de arte callejero? Para muchos ciclistas urbanos, como el protagonista de esta nota, la respuesta es indudablemente que sí. Saben que sus vehículos, a diferencia de la larga e indiferenciada cola de autos fabricados en serie son una expresión tan cierta de los estados de su alma y sus sentidos como lo pueden ser una carta, una fotografía o un poema. Inclusive, cuando logran resolver problemas de naturaleza práctica, como dónde llevar la carga, muchos ciclistas construyen originales esculturas rodantes que nos sorprenden en las esquinas y las plazas por su belleza y a veces por su surrealismo.

En la Jungla – Foto María Mara Robles Castillo

Sin duda el arte de pedalear está mucho más cerca del grafitti que de la acartonada galería; su naturaleza es efímera, pasajera y sorpresiva. Al menos así lo entiende el biciclown Wilson de la Gente, quien afirma que hablar del “amor por la bicicleta y por el arte, es hablar de lo mismo. La bicicleta es arte en movimiento, nunca pasa desapercibida. Los chicos se sienten atraídos por ella. Arriba de la bicicleta siento que voy haciendo pinceladas en la vida de la gente. La bicicleta significa libertad, libertad de poder transportarme. Es mi medio de trabajo y la bicicleta dignifica ese trabajo que hago”.

Wilson y la Masa

El amor de Wilson por la bicicleta nace -como en casi todos los ciclistas-, en la querida patria de la infancia; territorio del que creemos que el Biciclown no quiere irse nunca y al que quizás las bicis lo ayudan a volver. Su colección comenzó con una bici de montaña rescatada del olvido y el óxido con la que realizó muchos viajes por el país y hoy está compuesta por siete bicicletas que van desde una Mini Roda 14´ “adaptada para que pueda hacer mis piruetas” hasta máquinas listas para largos viajes o hacer las compras. De la flota payasera se destaca la Legnano Remo Swing; singular vehículo fabricado en la Argentina durante la década del 70 con patente italiana que Wilson conserva original y en excelente estado, “hasta tiene las cubiertas Pirelli de la época” afirma orgulloso. Para el biciclown la remocleta “es una genialidad, una obra de ingeniería impresionante y es un placer transportarme en esta bicicleta. Funciona con los movimientos del remo pero en la calle”. Otra de las bicicletas en las que hemos visto rodar a Wilson es una especialmente construida a partir del cuadro de una 20´, con una ruedita 16´ como trasera y un manubrio desproporcionado. Wilson logra transportarse con eficacia a bordo de esta bici y con solo una pirueta de su oficio, convierte el vehículo en parte de un ensayado espectáculo callejero y circense.

El Biciclown y la pedagogía del conductor

Los únicos privilegiados – Foto María Mara Robles Castillo

Wilson de la Gente es uno de los personajes más reconocidos de la Masa Crítica de Buenos Aires; coincidencia que todos los primeros domingos de mes inunda las calles porteñas de bicicletas. Es muy común encontrarlo en la rodada haciendo pedagogía con sonrisas a algún motorista ofuscado al ver miles de ciclistas disfrutar de la ciudad. Wilson cree que muchos conductores sienten que “la Masa Crítica está obstruyendo su camino, pero no piensan que las bicicletas también son tránsito. Me pongo al lado de ellos y espero, veo su reacción; si me mira, cómo te mira, qué te dice. Voy a esa búsqueda a que me pregunten de dónde salen tantas bicicletas y qué es lo que está pasando. Y les pregunto, ¿por qué van en auto y no conmigo andando en bicicleta?”. Es que para Wilson de la Gente pedalear en la Masa Crítica es una experiencia especial, “si cuando uno va solo en su bici se siente libre, imaginate lo que pasa con un montón de gente que está sintiendo lo mismo: hay una energía increíble” .

En su arte pedaleado Wilson de la Gente aspira a dejar una sonrisa que, además de impactar en el alma y conectarnos con el niño interior, produzca un cambio en el mundo en que vivimos. Mientras lo vemos partir por las calles del sur, remando a bordo de su remocleta; Wilson no duda en afirmar que una ciudad con más bicicletas es una ciudad más alegre, menos contaminada, más humana y, necesariamente, con más arte y artistas por las calles.

Al sur

PS I Wilson de la Gente es oriundo de Lomas de Zamora. Ha hecho del bicipayasismo su forma de vida por lo que lo podés contactar en el mail wilsondelagente@yahoo.com.ar 

PS II Una versión de esta nota la publicamos en el número de Junio de la Revista Ciclismo XXI

2 comentarios

  • cucaracha dice:

    Es un genio!!!!!!

  • seba dice:

    buenisima la nota, q groso builson…

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