Por un ciclismo urbano Latinoamericano. Apuntes tardíos del Foro Mundial de la Bicicleta

5 de octubre 2016 Fernando Rinaldi
 

Del 31 de marzo al 5 de abril de 2016 se realizó en Santiago de Chile el quinto Foro Mundial de la Bicicleta que reunió a grupos de biciactivismo, especialistas, viajeros, emprendedores y personalidades de la bicicleta en un encuentro que da cuenta de la enorme diversidad del movimiento ciclista latinoamericano y mundial. Estuvimos allí y esto es lo que vimos, escuchamos y pedaleamos.

Volante de convocatoria

Histórico volante de solidaridad

El Foro Mundial de la Bicicleta (FMB) nació como una respuesta al brutal e intencional atropellamiento que sufrieron los ciclistas participantes de la Masa Crítica de Porto Alegre el 25 de febrero de 2011. El crimen del automovilista Ricardo Reis, filmado por varios participantes de la Masa y convertido en viral, terminó con más de quince ciclistas hospitalizados, algunos graves y una acusación por intento de homicidio para el conductor. Pero también prendió una mecha de solidaridad y empoderamiento que cambió para siempre al movimiento ciclista latinoamericano y mundial.

Masacritiqueros alrededor del mundo, Buenos Aires incluida, organizaron pedaleadas de afirmación, denuncia y solidaridad con los portoalegrinos que redefinieron los contornos del movimiento ciclista global. Recuerdo todo lo que discutí esas semanas, todo lo que expliqupe a otr@s sobre el sentido de acciones como Masa Crítica y como, en esa urgencia, aparecieron los conceptos, las frases y las consignas que irían decantando en reflexiones y prácticas concretas contra la inequidad vial. Y principalmente recuerdo a unos cuatrocientos ciclistas porteños que un martes de marzo a la noche, frenaron el tránsito frente a la embajada de Brasil para reclamar justicia, espacio y de paso, construir su existencia. Las amenazas compartidas suelen ser un factor de identidad más fuerte y concreto que todas nuestras mejores ideas, propuestas e intenciones.

Por todo esto, las dos primeras ediciones del FMB sucedieron en Porto Alegre, ciudad donde en una casualidad no tan casual, también se inició el Foro Social Mundial, evento que fue y sigue siendo una brújula para muchos movimientos sociales que luchan por una globalización de la esperanza en vez de la usura y el dinero. Si bien el Foro se llama Mundial, Porto Alegre, Curitiba, Medellín y Santiago de Chile han sido hasta ahora sus sedes. Este hecho le ha dado una fuerte identidad latinoamericana que muchos cuestionan, pero otros reivindicamos. Estamos seguros que llegó la hora de empezar a construir una vía latinoamericana de ciclismo urbano que se haga cargo de los principales desafíos que tienen nuestras ciudades, como la inclusión social, la extrema riqueza y la violencia. En todo caso, el Foro se llama Mundial porque en nuestro continente, indígena, mestizo y de inmigrantes, estamos acostumbrados a los encuentros y desencuentros entre culturas.

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Sesiones

La primera sensación en Santiago de Chile fue paradójica. Viajamos tres días para participar de uno de los eventos más importantes de la bicicleta a nivel global, pero las últimas horas del trayecto las pasamos en un infernal “taco”, particular denominación que dan los santiaguinos a los embotellamientos cotidianos. La paradoja, como toda paradoja que vale la pena, también fue una señal, una reafirmación de la tarea que nos esperaba y de los por qué de nuestro activismo. Buena parte del futuro justo o injusto de las ciudades, se disputa en las formas en las que nos movemos en ellas. Esta edición sucedió en Santiago de Chile entre el 31 de marzo y el 5 de abril de 2016 y tuvo como consigna “Energía humana, poder ciudadano”. Demostró la madurez, variedad y densidad de los grupos de base y organizaciones ciclistas chilenas como Bicicultura o Indepencleta quienes junto a muchos otros colectivos, se hicieron cargo de la organización del Foro con un enorme esfuerzo y una mayor autonomía, valores que sintetizan la cultura ciclista global.

Nuestra delegación sin delegantes “ranchó” en el campamento dispuesto para los biciviajeros en el barrio de Independencia de Santiago; que constituyó una verdadera dimensión paralela al foro. Allí se compartía el café instantáneo, rutas, anécdotas de viajes y discusiones sobre física cuántica en todas las tonadas latinoamericanas posibles. El espacio fue espectacularmente gestionado por el colectivo Indepencleta, quienes dicen practicar una muy estimulante praxis ciclista localizada. Vaya en esta línea nuestro cálido homenaje a esos grosos ciclistas.

Yo pisaré las calles nuevamente…

Grupos Argentinos
Grupos Argentinos

La primera sesión del FMB5 sucedió en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, lugar ineludible si es que se trata de cambiar al mundo en bicicleta y si encima se está en Chile. Apenas llegados a la sede de ese día y luego de declarar la huella de carbono que dejamos para llegar, la organización nos proveyó de un chip que nos habilitaba a usar el sistema público de bicicletas durante el todo el FMB5. Las bicicletas del Bike Santiago -así se llama el bicing santiaguino- se destacan por su comodidad y fortaleza y a diferencia del porteño el sistema es arancelado. Todas tienen tres cambios internos, luces delantera y trasera, un canasto delantero de carga muy amplio y una linga para poder atarla. Si bien muchos llevamos nuestras bicicletas para movernos durante el Foro, las buenas prestaciones del sistema permitieron que muchos viajeros sin bici pedalearan a lo largo y ancho del Foro y la Ciudad. Confieso que algunos días abandoné mi bicicleta en la ranchada y combiné los recorridos con el metro y la bicicleta pública. Al fin y al cabo se trata de usar el mejor modo de transporte de acuerdo al trayecto.

El simple repaso del programa diario era abrumador por la variedad de propuestas. La agenda cotidiana incluía charlas con personalidades y representantes de organizaciones de las más variadas -hasta el Banco Interamericano de Desarrollo estuvo presente-, talleres, paneles y un espacio para que grupos y organizaciones pusieran en común proyectos y trabajos. Cada día de sesión tuvo un tema como eje de las actividades; el primero fue “El desafío de construir ciudades cicloinclusivas”, el segundo fue “Autonomía energética y empoderamiento ciudadano”; el tercero fue “Equidad social urbana” y el último “Participación ciudadana para la cicloinclusión”. La sesiones del Foro fueron acompañadas por una feria social que abarcaba desde constructores de bicicletas en madera, bikes cargo, artesanos viajeros, un puesto de bicijugos que licuaba la fruta a pura energía humana y diseñadores textiles enfocados en ropa para pedalear.

Pedaleada diaria
Pedaleada diaria

La decisión de que el FMB5 funcionase todos los días en un lugar diferente de Santiago, que incluyó barrios “alejados” del centro de la ciudad, fue uno de los grandes aciertos de la organización. Fue desafiante, es cierto, pero durante el transcurso del FMB5 la ciudad tuvo todos los días dos grandes bicicleteadas, una de ida y otra de vuelta desde y hacia las zonas centrales, que además sirvió como espacio perfecto para que los foristas se mezclaran, se expresaran y se conocieran mientras ejercían su derecho ser parte del tránsito y del espacio público. Por ejemplo, mientras volvíamos del segundo día una parte de la delegación brasilera coreó consignas contra el impeachment a Dilma Rousseff, los santiaguinos nos acercaban a su lunfardo con “Somos, caleta y andamos en bicicleta”  (caleta sería canchero, inteligente, polenta) y alguna que otra vez resonó un obvio y necesario “Bicis sí, autos no”.

Muchos grupos y activistas argentinos, se encontraron en Santiago, como los salteños de “Anda la Bici”, “Bicicletas por la Vida” de Bariloche, “Biciurbanos” y el Taller de Ciclomecánica Popular Suipacha” de Córdoba, la “Asociación de Ciclistas Urbanos de Mendoza”, “Bicicultura Funes” y “Santa Fé en Bici” de Santa Fe, “Tres Arroyos Movilidad Sostenible” y la “Red de Ciclistas Urbanos” de Buenos Aires, como la gente de los programas radiales “Baires en Bici” y “B Invasión Bicicleta”. También participaron funcionarios como Paula Bisiau, Subsecretaria de Movilidad Sustentable del Gobierno de Buenos Aires; Adrián Cena, Director Centro de Capacitación de Transporte y Tránsito – Movilidad Sustentable de la Municipalidad de Córdoba, y representantes de las municipalidades de Mendoza, Rosario y San Isidro. Los grupos argentinos presentes compartieron sus logros y dificultades en la tarea de sumar más bicicletas en la ciudad y además intercambiaron opiniones y estados de situación de cada ciudad. Estos contactos propiciaron un estado de Asamblea Nacional, que quizás y con buena multiplicación en la rodada, pueda ser germen de futuros encuentros entre las organizaciones argentinas…

Pedaleando en el Foro

Las conferencias de varios de los panelistas no defraudaron, pero dos intervenciones fueron realmente destacables: la de Adolfo Sanz y Chris Carlsson.

Bike Santiago
Bike Santiago

El geógrafo Adolfo Sanz, decano del biciactivismo global, situó unas preguntas inquietantes frente a tanto ciclochamuyo ¿cuál es la mejor ciudad para andar en bicicleta? ¿la que tiene una gran participación modal de la bicicleta, pero donde también es alta la presencia del coche individual como parecen ser los casos de Amsterdam y Copenhague? ¿O una donde no haya modos hegemónicos, que priorice al peatón y al transporte público? Una política ciclista basada solo en la construcción de infraestructura ciclista puede generar un impacto en el corto plazo pero suele estancarse si no va acompañada de medidas concretas de desaliento del uso del automóvil. En ese sentido, en las ciudades latinoamericanas, enormes y dispersas, la clave de la bicicleta es la multimodalidad, es la capacidad que pueda tener la bicicleta para integrarse con otros medios de transporte.

Con dos de mis referentes, el Tomi y Chris Carlsson
Con dos de mis referentes, el Tomi y Chris Carlsson

Chris Carlsson, uno de los fundadores de la Masa Crítica de San Francisco y una referencia ineludible del biciactivismo global, dijo que hoy, por suerte, la bicicleta pasó de ser el primer vehículo que recibía un niño en su camino al automóvil para ser una herramienta de libertad y autonomía para muchos habitantes de las ciudades. Reivindicó el aporte que hicieron las cientos de Masas Críticas en el mundo al celebrar la bici y abrir grietas por donde empezar a humanizar las ciudades, ya que para Chris además de tratarse de bicicletas, también se trata de cambiar el mundo, de no perder el sentido rebelde y autonómico de la bici. De no conformarse con hacer una autopista de bicicletas para ir a los mismos trabajos sedentarios y seguir reproduciendo la sociedad actual. Por eso advirtió que el auge de la bicicleta no debe generar una “visión de túnel” en el biciactivismo y que olvide o posponga las demandas en temas relevantes, como el agua, el ambiente o el acceso a la vivienda  solo porque hay  infraestructura ciclista.

Nuestra intervención en los paneles fue simple. Advertimos sobre la persistente ausencia de niños, niñas, adultos mayores y personas con discapacidad del foco de la políticas de fomento de la bicicleta. Como venimos sosteniendo, el ciclismo urbano será verdaderamente transformador cuando incorporemos más pasajeros a nuestras pedaleadas y creemos espacios para potenciar la autonomía de estos grupos de ciudadanos. El último día del foro, una delegación de organizaciones ciclistas chilenas, acompañadas por grupos de toda América Latina, entraron en sus bicicletas al Palacio de la Moneda y entregaron un petitorio a la Presidenta Bachelet. El encuentro fue un excelente cierre del Foro y un enorme envión al fomento de la Bicicleta en Chile y nuestro continente.

Cargo Bike en Spanish
Cargo Bike en Spanish

¿Qué dejó el FMB5? La urgente necesidad de construir una vía latinoamericana de desarrollo del ciclismo urbano. Una anécdota del foro ilustra esta cuestión; mientras transcurría un taller sobre Bike Cargos de inspiración nórdica, a pasos nomás, un trabajador freía y vendía empanadas en un triciclo. Mientras le ofrecíamos nuestra admiración a los diseños europeos, trabajadores santiaguinos transportan, trabajan y pueblan las calles en triciclos, fuertes y rudos, que no llamaron la atención de ningún emprendedor. Empezar a recuperar las tradiciones ciclistas de nuestros barrios y pueblos para convertir a la bicicleta en una herramienta de inclusión social es uno de los imperativos del biciactivismo de nuestro continente. La consigna “Alerta, alerta que está viva; la bicicleta esta buena para América Latina”, que fue escuchada en una pedaleada nocturna por el barrio Independencia, sintetiza el legado del encuentro y es sin duda una guía de acción para todos los que creemos en la bicicleta como vehículo de transformación social y democratización del espacio público.

Con Bachelet

2 comentarios

  • Juan storni dice:

    Hola, muy interesante la nota. Me gustaría tener información del próximo encuentro. Saludos

  • elena bilbao dice:

    Hola como estan .Quiero integrarme a grupos de salida en bici .y crear amistades .saludos

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