Somos

Lic. Marcela Espíndola
Lic. Marcela Espíndola
Lic. Fernando Rinaldi
Lic. Fernando Rinaldi

Descubrir la ciudad desde la mirada de l@s hij@s.

Cuando nació nuestro primer hijo entendimos que nuestra vida, por suerte, había cambiado para siempre. Nuevos horarios, nuevas rutinas, nuevas demandas, nuevos equipajes y, principalmente, nuevos obstáculos urbanos. Falta de espacios verdes, infraestructuras viales pensadas para adultos y para el transporte automotor; la ciudad tan conocida para nosotros, viró a un espacio hostil para nuestro hijo. ¿Cómo no nos habíamos dado cuenta? ¿Cómo íbamos a movernos en esta nueva “vida” que se abría paso?

Si bien la llegada de Ignacio ya nos encontró sobre los pedales -la bicicleta había vuelto a nuestro cotidiano en el contexto de la grave crisis económica que sufrió la Argentina durante 2001 y se nos convirtió en una causa por la que militar- sumar al nuevo integrante a nuestro pequeño “pelotón” era algo difícil de imaginar. El escenario donde sucedían nuestros habituales viajes en bici para ir a trabajar, visitar amigos o jugar un poco al “Tour de France” ¿era apto para Ignacio? ¿cargar a nuestro pequeño hijo en la bicicleta era una osadía, un dogmatismo de activista de la bici o simplemente una absoluta irresponsabilidad? ¿Qué cambios, transformaciones o ajustes teníamos que hacer sobre nuestras bicicletas para convertirlas en vehículos seguros para nosotros y nuestros hijos?

Empezamos a investigar, a pensar con autonomía, a preguntar. Lo primero que aprendimos es que en el ambiente vial, la seguridad siempre es función de la velocidad. La bicicleta, por ser un vehículo irremediablemente lento para las velocidades actuales, es un vehículo seguro para uno y para los demás. Lo segundo, que mientras que para transportar a los chicos en lo automóviles hay que usar sistemas de retención altamente sofisticados y costosos por los riesgos a los que están expuestos, en la bici, las adaptaciones necesarias no solo eran muy sencillas, sino además muy económicas. Y lo tercero: que por más solitario que parezca el mundo de las bicicletas, está en nuestra naturaleza movernos en “manada”.

Fue así que nació nuestro blog www.ciclofamilia.wordpress.com, donde comenzamos a compartir cada situación que debíamos resolver, cada interrogante, cada miedo, cada proyecto que íbamos a emprender. El blog creció a la par de nuestra ciclofamilia (luego llegó Lorenzo) y de a poco nos fue vinculando con diversos colectivos de ciclistas urbanos, principalmente de Argentina.

20150525_131647

En este camino de aprendizaje transformamos nuestros hábitos de movilidad, mejoramos nuestra salud física y emocional y cambiamos nuestra visión sobre el medioambiente. Cambiamos nuestra forma de ver la ciudad y los espacios viales y nos convencimos que no alcanza sólo con pedalear para llenar la ciudad de bicicletas, sino que hay que asumir un compromiso activo con formas de movilidad más inclusivas y sustentables.

Y en este camino ya no estamos rodando solos.